<img height="1" width="1" src="https://www.facebook.com/tr?id=1921519524772407&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">

Problemas de la calefacción: monóxido de carbono

[fa icon="clock-o"] 8 mayo, 2018

Llegaron las bajas temperaturas y algunos estamos felices y otros no tanto. Sin embargo, más allá de los gustos personales, hay un hecho al que prestarle la mayor atención: los usos incorrectos de la calefacción.

Lamentablemente, entre otros problemas asociados, los usos indebidos de la calefacción acarrean intoxicación por monóxido de carbono.

 

null 

Acá te contamos cómo evitar estos inconvenientes y cómo disfrutar de tu casa calentita y de los placeres invernales sin preocupaciones.

También te puede interesar este post: Cómo reducir gastos en gas

El monóxido de carbono

 

Al monóxido de carbono se lo conoce vulgarmente como “asesino invisible”. ¿Por qué? Pues porque es un gas venenoso, no irritante, sin color ni olor, pero que, tras su inhalación en altas concentraciones puede provocar una tragedia en cuestión de minutos.

En los hogares, el monóxido de carbono aparece como consecuencia de la mala combustión del gas natural, la leña, el carbón o la nafta.

Primeros síntomas y cómo actuar

 

¿Cuáles son los primeros síntomas de intoxicación por monóxido de carbono? Dolor de cabeza, mareo, náuseas, inestabilidad física, vómitos y hasta pérdida de conocimiento.

Mientras se espera la asistencia médica, las personas que padecen intoxicación de este tipo deben exponerse al aire fresco.

Recomendaciones para prevenir intoxicaciones

 

  1. Debemos conservar siempre el ambiente ventilado. En este sentido y con prescindencia del tipo de calefacción que utilicemos, tenemos que dejar una ventana entreabierta para permitir el ingreso de aire fresco. Lo mismo con respecto a ventilar cada ambiente una vez al día.
  2. Evitemos recurrir a la calefacción mediante hornallas y el horno de cocina.
  3. No se recomienda instalar el calefón en el baño. Si el calefón está en este espacio, lo mejor es asesorarse para reubicarlo.
  4. Tampoco se recomienda acostarse con las estufas y braseros prendidos. Lo mejor es calefaccionar el ambiente antes de acostarse y al momento de levantarse.
  5. En cada nueva temporada invernal, tenemos que hacer revisar nuestros artefactos de calefacción por medio de un gasista matriculado. Así nos aseguramos de que los mismos estén en perfecto estado, como así también sus salidas al exterior.
  6. No colocar nosotros mismos nuevos artefactos de calefacción a gas bajo ningún punto de vista. Esto debe quedar en manos de profesionales capacitados.
  7. Un tip especial tiene que ver con verificar que la llama de todos los artefactos sea azul. Si es de otro color (amarillo o anaranjado), estamos ante un indicador de falla técnica y ante una eventual producción anormal de monóxido de carbono. En ese caso, debemos llamar a un gasista con urgencia.
  8. No encender motores a combustión en lugares cerrados (autos, grupos electrógenos, etcétera).

Info adicional: Seguros de vida

 

Algunas causas que producen la producción anormal de monóxido de carbono

 

  • Insuficiente ventilación del ambiente en donde hay una combustión.
  • Instalación de artefactos en lugares inadecuados.
  • Mal estado de los canales de evacuación de los gases de la combustión, desacoplados, deteriorados o mal instalados.
  • Quemador de gas con la entrada de aire primario reducida.
  • Acumulación de hollín u otro material en el quemador.

 

null

Otros cuidados al momento de calefaccionar el hogar

 

Muchos estudios han estudiados los efectos del uso de la calefacción sobre la salud de las personas. Y todos han llegado a la misma conclusión: lo ideal es no abusar de este sistema de climatización. Y la primera recomendación es que de día estén a un máximo de 21°C y de noche a 23°C, nunca más.

¿A qué se debe esta recomendación? Te respondemos a continuación.

  • El uso inadecuado de la calefacción aumenta el riesgo de padecer alergias. El principal enemigo de las personas con tendencias a sufrir alergias es el aire acondicionado, ya que mueve polvo en el ambiente. Para este tipo de personas, lo más recomendable es la calefacción por radiación, como el suelo radiante o las estufas de hierro fundido.
  • El uso excesivo de la calefacción nos expone a eventuales gripes y resfríos. ¿Por qué? Es simple: cuando la calefacción está muy alta o se mantiene prendida durante muchas horas, el ambiente se reseca, lo cual afecta a las fosas nasales, y esto favorece el surgimiento de microorganismos nocivos.Además, quedamos expuestos a los cambios bruscos de temperatura, lo cual, sumado a la sequedad de la garganta, puede debilitar nuestras defensas.En este sentido, podemos, aparte de dejar una ventana entreabierta, colocar recipientes con agua cerca de las estufas y calefactores. Y también existen humidificadores pensados especialmente para combatir la sequedad ambiente.
  • El exceso de calefacción nos predispone a sufrir dolor de cabeza. Así que si sos propenso a tener jaquecas, no está recomendado para vos excederte con el termostato. Lo contrario produce sensación de embotamiento, que favorece la aparición del dolor de cabeza.
  • Nuestros ojos, mucosas y piel sufren. Esto se debe a la presencia de gases que no son naturales, a la alta temperatura y a la sequedad ambiental, todos elementos nocivos para el bienestar de estas partes de nuestro cuerpo.Asimismo, un dato curioso es que si, mientras dormimos, la temperatura del cuarto es baja, nuestro cuerpo quema más grasa para conseguir mayor temperatura corporal, lo cual es un aliciente para perder peso.Con respecto a la sequedad ocular, en el invierno, podés utilizar colirio y lágrimas artificiales. En cuanto a dermatitis y otras afecciones de la piel típicas de esta época, te sugerimos el uso de cremas humectantes para pieles sensibles, lo mismo que bálsamos para los labios.
  • Puede generar cansancio. El calor durante el día es un estimulante primero y luego un depresor de la actividad. Esto es importante tenerlo en cuenta no solo en casa, sino también al momento de manejar, ya que puede producir cansancio y disminuir nuestras aptitudes al volante.
  • La temperatura alta impide descansar correctamente. Para dormir bien, la temperatura ambiental debe oscilar entre 17 y 20°C, y la humedad debe ser del 50-70 %.

También te puede interesar este post: Cómo aislar tu casa del frío

 

null

Esperamos haber sido de utilidad y haber colaborado a un mejor estado de bienestar colectivo. ¡Atención con los usos incorrectos de la calefacción! ¡Y ahora sí, a disfrutar de los pequeños placeres del invierno sin preocupaciones!

 


cotizar-seguro.jpg
COTIZAR AHORA
novedades-y-promociones-banner.jpg
SUSCRIBITE
icono-sobre.png

y enterate de nuestras novedades y promociones

Las más leídas

SUSCRIBITE
icono-sobre.png

y enterate de nuestras novedades y promociones